Un plato tradicional para días de lluvia… o de sol
El popular espacio radiofónico «Recetas compartidas», con Lola Mateo y Mariano Guerrero en Onda 92 Radio, ha vuelto a reunir a los oyentes en torno a la gastronomía tradicional. En esta ocasión, el programa ha contado con la participación de María Ángeles Martínez Cruz, quien acudió al estudio para rescatar y compartir una receta cargada de arraigo: las auténticas migas de pan al estilo de Baza.
Aunque Lola y Mariano Guerrero bromearon sobre el clima veraniego del día —señalando que «hoy llueve sol»—, todos coincidieron en que cualquier momento es ideal para disfrutar de unas buenas migas, rompiendo con el mito de que solo se deben cocinar en días lluviosos.
El pan de dos o tres días: ingrediente estrella
A diferencia de las migas elaboradas con harina, la propuesta de María Ángeles tiene como base fundamental el pan asentado. Según explicó la invitada, se trata de una receta perfecta para el aprovechamiento, utilizando el pan sobrante de dos o tres días atrás, cuando ya se encuentra algo seco.
El secreto fundamental del éxito de este plato reside en el tratamiento del pan. Martínez Cruz advirtió de manera tajante que el pan solo debe introducirse en agua un par de minutos para que se remoje, debiendo escurrirse y desmigarse de forma inmediata de manera muy minuciosa. Dejar el pan en remojo durante horas, como relató de forma anecdótica que le ocurrió a una vecina, arruinaría por completo la receta transformándolo en una sopa inaprovechable.
«Tropezones» de la tierra y el truco de la digestión
El proceso culinario detallado en el programa comienza dorando los dientes de ajo seco en la sartén, retirándolos antes de que se quemen para evitar sabores amargos. Posteriormente, en el mismo aceite, se fríe secuencialmente el pimiento verde italiano, la panceta picada (tocino) y la salchicha. La cocinera también sugirió que la receta admite de buen grado unos taquitos de carne magra de cabeza.
Una vez retirados todos los acompañamientos, el pan bien escurrido se vierte en la sartén para trabajarlo durante un tiempo estimado de entre 15 y 20 minutos. María Ángeles destacó que esta variante es considerablemente más rápida, ligera y sencilla de desmenuzar que las migas de harina, requiriendo un menor esfuerzo físico a la hora de remover la sartén.
Como broche final, Lola Mateo aportó un valioso truco heredado de un amigo común para mejorar la digestión de este contundente plato: acompañarlas con cebolla cocinada previamente en una olla al microondas y servida directamente en el plato, evitando así el toque pesado de las migas tradicionales.
*Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

