‘Recetas compartidas’: Una versión del gazpacho manchego más ligera, digestiva y perfecta para cualquier época del año

Nuevo encuentro con la cocina tradicional en el espacio ‘Recetas compartidas’ de Onda 92 Radio. En esta ocasión, Lola Mateo, junto a Mariano Guerrero, han charlado con Mari Carmen Requena. Aunque reside en Las Torres de Cotillas desde hace mucho tiempo, Mari Carmen es natural del municipio conquense de Casas de Haro. De sus raíces y de lo aprendido de su madre y de su suegra, ha presentado una versión muy especial, ligera y adaptada a los nuevos tiempos de todo un clásico: el gazpacho manchego.

Un plato histórico adaptado al siglo XXI

Durante la entrevista, se ha recordado que el gazpacho manchego nació originalmente como un plato contundente, ideal para los pastores y la gente del campo que plantaba cara al frío y a las duras jornadas de trabajo. En el pasado se elaboraba con carnes de caza (como perdiz, liebre o conejo de campo) y la imprescindible torta cenceña (un pan sin levadura que aguantaba mucho tiempo).

Sin embargo, Mari Carmen Requena propone una versión mucho más suave, digestiva y «light», eliminando elementos pesados como el vino tinto, el sofrito de cebolla, el tomillo o el hígado picado. ¿El resultado? Un guiso delicioso que se puede disfrutar perfectamente en cualquier época del año, incluso en verano.

Los ingredientes (para 4 personas)

Para preparar esta receta adaptada, limpia y sin excesos, se necesitan:

RECETAS COMPARTIDAS 20260617 Mari Carmen Requena gazpacho manchego
  • Carnes de base: ½ conejo de granja y ½ pollo (o en su defecto, 2 muslos o muslos y medio si son pequeños).
  • Verduras y sofrito: Pimiento rojo, tomate natural rallado, 2 o 3 ajos enteros y una hoja de laurel.
  • El toque fúngico: Champiñones o setas (o una mezcla de ambos).
  • La clave: Torta cenceña (disponible ya troceada en bolsas en la mayoría de supermercados).
  • Básicos: Unas 8 cucharadas de aceite de oliva, agua para la cocción, sal y pimienta.

Paso a paso: El secreto está en desmenuzar

El truco principal que distingue el gazpacho de Mari Carmen es que sirve la carne completamente desmenuzada y sin un solo hueso, facilitando que se pueda comer limpiamente directamente con el tenedor o la cuchara.

  1. Dorar la carne: Se trocean el pollo y el conejo en pedazos medianos. En una sartén con las 8 cucharadas de aceite, se sofríe la carne junto a los ajos enteros y luego se pasa todo a una olla junto con la hoja de laurel.
  2. El sofrito: En el aceite sobrante de la sartén, se cocina el pimiento rojo y los champiñones. Cuando estos sueltan el agua, se añade el tomate rallado. Una vez bien sofrito, se incorpora también a la olla.
  3. La cocción: Se añade agua y se pone a cocer. Si se utiliza una olla rápida actual, la carne estará lista en apenas 10 minutos; en una olla tradicional, tardará entre tres cuartos de hora y una hora hasta que quede bien blanda.
  4. Desmenuzar y ligar: Se saca la carne de la olla, se limpia bien de huesos y se desmenuza. Posteriormente, en una sartén honda o paellera, se junta la carne desmenuzada con el caldo y las verduras trituradas de la cocción.
  5. Añadir la torta: Cuando empiece a hervir, se echa la torta cenceña y se va removiendo durante unos 10 minutos hasta que la masa esté cocida. Debe quedar una textura jugosa, pero no excesivamente caldosa. Se recomienda dejar reposar el plato unos 10 minutos antes de servir.

Anécdota del programa: Mari Carmen confesó entre risas que cocinó este plato el día anterior para poder medir bien los ingredientes para la radio, confirmando el éxito rotundo en su casa: «Se limpiaron los platos».

Al cierre del espacio, la invitada dejó las expectativas muy altas para su próxima visita, prometiendo traer a ‘Recetas compartidas’ su toque personal para otro plato emblemático de su tierra de origen: el atascaburras.

Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en la entrevista.

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