El popular espacio gastronómico ‘Recetas compartidas’ encara la recta final antes de las vacaciones de verano con un menú completo que promete solucionar las mesas de estas semanas de calor. En esta ocasión, el programa conducido por Lola Mateo y Mariano Guerrero ha contado con la visita de Fina Puche, quien ha compartido tres elaboraciones sencillas, rápidas y perfectas para no complicarse en la cocina.
El plato fuerte: Pollo asado con un toque agridulce y patatas «al truco»

Para la comida principal, Fina ha propuesto un asado de pollo con mostaza y miel utilizando muslos y contramuslos (uno por persona). La clave de este plato es embadurnar bien el pollo en una mezcla de dos cucharadas de miel y dos de mostaza justo antes de meterlo al horno, sin necesidad de maceración previa.
El truco de Fina: Las patatas se cortan grandes para que se hagan a la par que la carne. Si son más pequeñas, el truco consiste en separarlas en un lado de la bandeja y taparlas con papel de aluminio para que se recuezan primero; a mitad de cocción se retira el papel y se doran a la vez que el pollo, que se cocina a unos 180º durante tres cuartos de hora.
El acompañamiento: Una ensalada de agua «de toda la vida»

Para refrescar el paladar frente a las altas temperaturas, el menú se acompaña de una tradicional ensalada de pepino y tomate con agua. Aunque originalmente solo llevaba tomate, pepino (ingrediente que antes solo se encontraba en época estival), sal, aceite, vinagre y orégano, Fina confiesa que ahora le añade zanahoria picada en dados pequeños.
El secreto de este plato es prepararlo temprano y mantenerlo muy frío en la nevera (o añadirle cubitos de hielo en su defecto) para poder disfrutar del caldo refrescante, ideal para una digestión ligera que permita la obligatoria siesta veraniega.
El broche de oro: Helado de chocolate saludable y sin batidora

Como sorpresa final por ser uno de los últimos programas de la temporada, Fina ha enseñado a preparar un helado de chocolate 100% saludable, ideal para saciar el antojo de dulce sin remordimientos.
- Ingredientes básicos: 250 gramos de yogur griego (preferiblemente 0%), dos cucharadas colmadas de cacao en polvo puro, un chorrito de leche para aligerar la textura, una cucharadita de esencia de vainilla y el edulcorante que se use habitualmente en casa.
- Elaboración a prueba de niños: No se necesita batidora; basta con mezclarlo todo bien con un tenedor.
- El toque de cremosidad: Al meterlo al congelador, el truco está en removerlo con un tenedor cada 15 o 20 minutos durante la primera hora para romper los cristales de hielo y que quede cremoso en lugar de convertirse en un bloque sólido. Si se consume de un día para otro, se debe sacar unos 15 o 20 minutos antes y volver a batir con el tenedor para recuperar la textura idónea.
Un menú redondo, accesible «hasta para Mariano» y perfecto para disfrutar del verano comiendo rico, sano y sin pasar calor en los fogones.
Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

