El programa «Relatos en la onda» de Onda 92 Radio rescata la figura del diplomático zaragozano, cuya hazaña superó en número de vidas salvadas a la del famoso alemán Oskar Schindler.
En la edición de hoy de la sección de historia de «Relatos en la onda», conducida por Isabel Montero junto a Lola Mateo y Mariano Guerrero, se ha puesto el foco sobre un héroe español a menudo olvidado por el gran público: Ángel Sanz Briz. Nacido en Zaragoza en 1910 en una familia de militares y comerciantes, este diplomático de carrera protagonizó uno de los actos de humanidad más significativos de la Segunda Guerra Mundial.
Una red de salvación frente a la barbarie
En 1944, mientras desempeñaba sus funciones en la embajada española en Budapest, Sanz Briz se enfrentó a una situación límite. Con el ejército ruso a las puertas de la ciudad y las SS nazis —bajo las órdenes de un alto mando enviado específicamente para exterminar a un millón de judíos en Auschwitz—, el diplomático recibió órdenes de abandonar su puesto y trasladarse a Suiza.
Sin embargo, desobedeciendo las instrucciones y sin recibir respuesta de Franco a sus peticiones de ayuda, decidió quedarse para salvar a la comunidad judía. Amparándose en una antigua ley de Primo de Rivera que permitía otorgar la nacionalidad a judíos sefardíes, Sanz Briz comenzó a emitir documentación, a menudo falsificada, para proteger a miles de personas.
«Se jugó su carrera, su integridad y todo por salvar a muchísimas personas», destacó Isabel Montero durante el relato.
Las cifras de un «Justo entre las Naciones»
Según los registros detallados que él mismo mantuvo, su labor se tradujo en:
- 232 pasaportes provisionales entregados a 352 personas.
- 1.898 cartas de protección.
- 15 pasaportes ordinarios para 45 judíos sefardíes.
Además de la documentación, alquiló apartamentos y gestionó rutas de escape hacia España y otros países seguros, logrando salvar la vida de hasta 5.000 personas.
Un reconocimiento tardío
A pesar de su heroísmo, Sanz Briz «no fue profeta en su tierra». En 1966, el Estado de Israel le otorgó la distinción de Justo entre las Naciones, pero no se le permitió aceptarla en vida. No fue hasta después de su fallecimiento cuando su hijo recogió el galardón, descubriendo entonces una historia de la que su padre apenas hablaba. En España, uno de los pocos homenajes oficiales fue la emisión de un sello de correos de 35 pesetas en 1998.
Recomendaciones para profundizar
Para aquellos oyentes y lectores interesados en conocer más sobre el «Ángel de Budapest», el programa recomendó:
- Literatura: El Ángel de Budapest y La lista de Sanz Briz, de Julio Martín Alarcón.
- Cine: La película El Ángel de Budapest, disponible en la plataforma RTVE Play.
El episodio concluyó con una cita del Talmud que define la vida de Sanz Briz: «Quien salva una vida, salva al universo entero».
¿Conoces alguna historia local o personal que merezca ser contada? Onda 92 invita a sus oyentes a compartir relatos anónimos a través de sus redes sociales o correo electrónico para seguir rescatando la memoria colectiva.
*Este artículo y la imagen han sido generados con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

