El popular «Contador de Historias» regresa a las ondas para celebrar el Día de la Radio y explicar, con su habitual toque de humor, cómo el enfado de un cocinero francés y una rebelión gallega marcaron nuestro lenguaje.
En una nueva entrega de «El contador de historias» en Onda 92 Radio, Fernando Abad ha vuelto a cautivar a la audiencia con un viaje por el tiempo que conecta la Francia del siglo XVIII con la España medieval. En una edición marcada por la celebración del Día de la Radio, Abad ha explorado el origen de expresiones cotidianas que nacieron de momentos de puro «cabreo».
El banquete real que terminó en locura
Uno de los momentos más destacados del programa ha sido el relato sobre Sañol, un prestigioso cocinero francés del siglo XVIII famoso por su sopa de mariscos. Durante un banquete de despedida para la hija de Luis XV, el chef salió a presumir sus ingredientes ante los comensales, pero al regresar a la cocina, descubrió que le habían robado la olla con el manjar.
Preso de la furia, Sañol irrumpió en el salón gritando la frase que hoy todos usamos: «¡Se me ha ido la olla!». Literalmente, el extravío de su herramienta de trabajo dio paso a una expresión que siglos después define cualquier pérdida de juicio momentánea.
La verdadera —y violenta— Mari Castaña
Abad también ha puesto luz sobre la figura de María Castaña, un nombre que solemos asociar con tiempos inmemoriales, pero que perteneció a una mujer real de armas tomar. Según ha relatado el colaborador, María lideró una revuelta familiar contra el obispo de su ciudad debido a los excesivos impuestos eclesiásticos.
La trifulca fue de tal magnitud que, aunque el obispo escapó, su mayordomo no corrió la misma suerte. «La época de Mari Castaña» no es solo una referencia temporal, sino el recuerdo de un suceso que pasó de padres a hijos durante generaciones debido a su violencia y repercusión social.
De muertos «cargados» a San Valentín
El programa no escatimó en curiosidades, explicando otros términos como:
- «Cargar con el muerto»: Basado en la picaresca medieval de trasladar cadáveres a pueblos vecinos para evitar las multas municipales denominadas homicidium.
- «Morder el polvo»: Una tradición de los caballeros medievales que, antes de morir en duelo, besaban o mordían la tierra para unirse a la «madre tierra».
Para finalizar, ante la cercanía del 14 de febrero, Abad ha recordado la historia de San Valentín, el sacerdote que desafió al emperador Claudio casando a jóvenes en secreto. Además, ha revelado que la tradición de celebrar el amor en este mes proviene de los países nórdicos, coincidiendo con la época de apareamiento de las aves.
*Este artículo y la imagen han sido generados con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

