El estudio de Onda 92 Radio se ha vestido de gala —y de sentimiento— para una nueva entrega de «Un ratico con el perico». A pesar de un inicio marcado por el fuerte viento y los nubarrones que amenazaban el exterior, el ambiente interior no tardó en caldearse gracias a un programa especial dedicado íntegramente a las vísperas de San Valentín.
Pedro Valverde, autoproclamado como el «Cupido» de la jornada, estuvo acompañado por sus colaboradores habituales: Lola Mateo, Mariano Guerrero y José Antonio Sánchez. Juntos, han tejido una red de versos y canciones que han hecho las delicias de los oyentes más románticos.
Un viaje por la lírica clásica y contemporánea
La poesía ha sido el hilo conductor de este espacio sentimental. Los colaboradores se han turnado para recitar piezas inmortales de la literatura española:
- Lola Mateo ha abierto el bloque literario con las célebres «Oscuras golondrinas» de Gustavo Adolfo Bécquer, despertando la nostalgia de los tiempos de instituto entre los presentes.
- Mariano Guerrero optó por la brevedad y la intensidad con la Rima XXIII de Bécquer: Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo…».
- José Antonio Sánchez aportó la profundidad necesaria para recitar el soneto de Francisco de Quevedo, «Amor constante más allá de la muerte», destacando el verso final: «Polvo serán, mas polvo enamorado».
- Incluso hubo espacio para la poesía hispanoamericana con Mario Benedetti y su «Corazón coraza», recitado bajo el énfasis de la música de guitarra.
Música para «volar» y anécdotas del campo
Pedro Valverde, a pesar de sus divertidas quejas sobre los auriculares y los cables del micro, ha deleitado a la audiencia con un popurrí de temas románticos que incluyó clásicos como «Adoro», «Estar enamorado» y un mix de canciones que él mismo ha descrito como «volar por las alturas».
La nota curiosa y auténtica del programa la ha puesto el propio Pedro al relatar su «odisea» entre oliveras. Entre risas, confesó llegar «parcheado» tras una dura jornada de trabajo agrícola , donde incluso llegó a quedarse enganchado con una rama mientras manejaba la máquina de labrar.
«Escribir una poesía de la Olivera y Pedro… eso sería lo suyo», bromearon en el estudio , recordando también la tierna historia de un antiguo agricultor que grababa el nombre de su mujer, «la Tony», junto a un corazón en cada uno de sus árboles.
Cierre con flechas de amor
El programa concluyó con un mensaje de optimismo y la promesa de Pedro de volver, como las golondrinas. Tras desear un Feliz San Valentín a toda la audiencia , el programa se ha despedido con las notas de «Flechas de amor» de Karina, recordando que, al final, a todos nos tiene que tocar el corazón.
*Este artículo y la imagen han sido generados con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

