El programa «Recetas Compartidas», con Lola Mateo y Mariano Guerrero en Onda 92 Radio, ha dado un salto internacional en su última edición. En esta ocasión, el espacio culinario ha contado con la presencia de Francesco Severo Alvisini, un romano afincado en la Región por amor que trajo consigo la esencia de la gastronomía de su tierra.
Francesco, quien se define como un «cocinilla» meticuloso que prefiere el peso exacto a la improvisación, ha compartido con la audiencia dos pilares de la cocina italiana: las alcachofas a la romana y la clásica lasaña a la boloñesa.
El secreto de una alcachofa perfecta

Para el entrante, Alvisini ha destacado la importancia de la materia prima, aprovechando la calidad de la alcachofa murciana. El chef explicó que el secreto reside en la limpieza profunda y en un majado de ajo seco, perejil, menta, sal, pimienta y aceite de oliva que se introduce en el corazón de la hortaliza.
Uno de los consejos más valiosos fue el uso del limón para evitar la oxidación y la técnica de cocción: las alcachofas deben colocarse «cabeza abajo» en una olla estrecha con agua y vino blanco hasta la mitad, cocinándose tapadas durante unos 30 minutos.
Lasaña: Tradición contra la acidez

Como plato principal, Francesco ha detallado su receta de lasaña para seis personas, huyendo de los productos precocinados. La elaboración del ragú (salsa de carne) destaca por el uso de carne mixta (cerdo y ternera), sofrito de verduras finamente picadas y tomate triturado natural.
Sin embargo, el momento más comentado fue la revelación de un «truco de abuela»: añadir 100 ml de leche a la salsa. Según Alvisini, este ingrediente no solo suaviza el sabor, sino que regula la acidez del tomate, haciendo que el plato sea mucho más digestivo para personas con estómagos sensibles.
Pasión por los detalles
Durante la entrevista, Francesco también ha desmitificado el consumo excesivo de pasta en Italia, recordando que su país posee la mayor variedad de verduras del mundo. Su enfoque en la cocina es casi científico; defiende que medir los ingredientes permite reproducir el éxito de un plato una y otra vez, o ajustarlo con precisión si algo no convence.
Para cerrar el programa, el invitado ha animado a los oyentes a preparar sus propias placas de lasaña y a no temer al congelador, ya que este plato mantiene sus propiedades perfectamente durante meses si se guarda en porciones individuales.
Con esta visita, «Recetas Compartidas» refuerza su vocación de unir culturas a través de los fogones, demostrando que, ya sea en Roma o en Murcia, la buena mesa siempre tiene un lenguaje común.
*Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

