Los colaboradores de CAYAM no entienden por qué Caritas quiere trasladar el proyecto a Los Rectores

02/11/2020

Joaquín Sánchez conversa hoy en «Tiempos de esperanza» con la pediatra Rosa Pérez y con el profesor de Filosofía Mariano López Pinar, miembros del Centro de Acogida y Acompañamiento Integral (CAYAM). Un proyecto de Cáritas Diocesana que se inició en 1986 en las «casas baratas» de Torre de Romo para atender a una población infantil que vivía en chabolas y que, mayoritariamente, se habían desalojado de la murciana Plaza de La Paja. Posteriormente, el centro se trasladó a El Palmar, convirtiéndose en un lugar de encuentro y acogida de los más desfavorecidos, trabajando con población en situación de exclusión social.

Rosa conoce bien los inicios del proyecto y la tremenda situación en la que vivían, sobre todo, los niños dependientes del pegamento y la necesidad de atenderles en aspectos relacionados con la higiene y vestido, y también con actividades de refuerzo escolar. Destaca las campañas de vacunación realizadas para intentar normalizar que las familias acudieran a la sanidad pública.

Mariano llego al CAYAM en 2009, animado por una amiga que formaba parte del voluntariado. Con una furgoneta recogía todos los días a los niños para que fueran al colegio y ha vivido la transformación y evolución de este centro hacia la lucha contra la exclusión social.

No entienden que Cáritas Diocesana quiera trasladar este proyecto a Los Rectores ya que el actual centro es un valor en sí mismo, un emblema, una utopía que no se puede cerrar de la noche a la mañana. Consideran que el espíritu de CAYAM no se puede romper y partir en pedazos. Las personas que forman parte del proyecto destacan el valor que atesora en base a la experiencia sostenida en el tiempo que le ha convertido en un auténtico proceso de transformación social.