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En una nueva entrega del programa «Tiempos de Esperanza» en Onda 92, dirigido por Joaquín Sánchez, el invitado Paco Palazón, de la Asociación de Familiares de Niños con Cáncer de la Región de Murcia (AFACMUR), ha ofrecido un testimonio profundo y humano sobre la realidad que enfrentan las familias tras un diagnóstico oncológico pediátrico.
Palazón ha explicado que el cáncer infantil suele irrumpir de forma inesperada, precedido por síntomas que inicialmente parecen banales. «Nadie espera un diagnóstico así; el mundo se te viene abajo», ha afirmado, señalando además el sentimiento de culpabilidad que a menudo atenaza a los padres, quienes buscan respuestas en la alimentación o el entorno.
Con tres décadas de trayectoria, la asociación se ha consolidado como un pilar fundamental en la Región de Murcia. Su labor no solo se centra en el menor, sino en el sostén emocional y social de todo el núcleo familiar a través de un equipo multidisciplinar:
Uno de los puntos más emotivos de la entrevista fue la mención a los hermanos de los niños enfermos, a quienes Palazón calificó como «los más olvidados de todo el proceso». Estos menores viven una contradicción constante entre el sentimiento de abandono y la culpa. Asimismo, destacó el programa de tutorías con colegios para evitar que el niño pierda el vínculo con sus compañeros durante el tratamiento.
Palazón aprovechó el espacio para reflexionar sobre la humanización hospitalaria. Aunque elogió la sensibilidad del personal en la planta de oncología pediátrica de la región, criticó que, en general, las administraciones confunden humanizar con decorar. Para el representante de AFACMUR, la verdadera humanización consiste en entender que el paciente es una persona con una situación familiar integral que debe ser valorada antes de darle el alta.
Al cierre del programa, Paco Palazón lanzó un mensaje a la sociedad: ante un caso de cáncer infantil cercano, lo mejor que pueden hacer los vecinos y amigos es ayudar a la familia a vivir de la manera más normalizada posible. «Lo que queremos todos es volver a sonreír», concluyó.

