En una nueva entrega del programa «Tiempos de esperanza» de Onda 92 Radio, conducido por Joaquín Sánchez, la educadora social Marga Romero ha puesto voz a una realidad que muchos prefieren ignorar: la persistencia de la exclusión residencial extrema en la Región de Murcia. Romero, quien suma nueve años de trayectoria en la Asociación Habito Murcia, ha compartido los desafíos y esperanzas de trabajar con familias que, generación tras generación, han visto vulnerado su derecho constitucional a un hogar.
Un mapa de la precariedad que se transforma
Aunque los grandes núcleos de chabolismo histórico —como la Plaza de la Paja o la Finca Mayayo— han ido cambiando, Romero advierte que el problema no ha desaparecido, sino que ha mutado hacia la infravivienda. Se trata de espacios sin condiciones mínimas de habitabilidad: casas abandonadas, sin agua ni luz, con grietas y plagas, e incluso personas viviendo bajo los puentes de la capital murciana.
«El 23% de las personas en la región están en exclusión residencial; es decir, una de cada cinco personas sufre exclusión social», ha destacado Romero citando datos de informes recientes.
La barrera invisible: Aporofobia y discriminación
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia de la discriminación sistemática en el mercado del alquiler. Romero ha descrito cómo familias con ingresos suficientes para pagar son rechazadas de forma «violenta» al revelar su origen o apellido, un fenómeno alimentado por la aporofobia (odio al pobre) y el antigitanismo.
Éxitos entre la frustración
A pesar de la dureza del entorno, la labor de Habito Murcia —impulsada originalmente por Cáritas Diócesis de Cartagena, Fundación Secretariado Gitano y Copedeco S. Coop.— ha dado frutos tangibles:
- Realojos dignos: A través del programa PARE, en colaboración con la administración, se ha logrado realojar a 74 familias en viviendas adquiridas con fondos europeos.
- Trabajo en red: La asociación interviene en 11 municipios, realizando acompañamiento directo y mediación comunitaria en barrios como el Espíritu Santo en Espinardo.
- Acompañamiento humano: Romero ha enfatizado que no trabajan «para» las familias, sino «con» ellas, respetando su protagonismo y sabiduría vital.
Un llamamiento a la política y la sociedad
La invitada ha concluido que la solución al problema de la vivienda requiere «política y dinero», instando a una mayor inversión en alquiler social y al cese de los discursos de odio. Para Romero, la esperanza no es una garantía de éxito, pero sí un camino necesario: «No nos vamos a rendir».
Para quienes deseen conocer más sobre su labor o colaborar, la asociación tiene habilitada su web habitomurcia.org y perfiles en redes sociales.
*Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.


