El programa de teatro «Candilejas», dirigido por Joaquín Cantero, ha dedicado su emisión de este miércoles a una de las figuras más fundamentales de la familia: el padre. En una jornada marcada por la cercanía y la emoción, los colaboradores habituales han compartido poemas, canciones y vivencias personales para conmemorar el Día del Padre.
Un inicio entre libros y versos
Tras repasar el cierre de la reciente Feria del Libro, Joaquín Cantero dio paso a un bloque dedicado íntegramente a la festividad de San José. El programa comenzó con la fuerza de la copla a través de la canción de Alejandro Conde, «A mi padre», cuya letra ensalza el respeto y el orgullo por la conducta intachable de los progenitores.
Por su parte, la colaboradora Lorena Lara ha aportado la visión más tierna de la jornada al recitar «Mi regalo para papá», un poema que busca representar el sentir de los niños y niñas hacia sus padres, comparándolos con escudos contra los monstruos y lenguajes de duendes.
La faceta más personal de los colaboradores
Uno de los momentos más destacados ha sido la intervención de Manolo Reina, quien ha sorprendido a los oyentes con un texto de autoría propia titulado «Hoy quiero hablar de mi padre». Reina, alentado por Cantero y Lola, confesó que prefiere escribir «desde la entraña» y el corazón más que con la cabeza, logrando un emotivo homenaje a quien fue su guía y amigo.
La mesa de debate, compuesta también por Mariano Guerrero y Lola Mateo, continuó el recital con obras de grandes autores. Mariano puso voz a los versos de Antonio Machado en «Esta luz de Sevilla» , Joaquín leyó el poema «El faro y el camino» y Lola cerró el ciclo literario con una pieza de Pablo Neruda dedicada a la rectitud y los valores paternales.
Retratos de bondad y generosidad
Antes de finalizar, el equipo abrió su corazón para recordar a sus propios padres, ya fallecidos, definiéndolos con palabras llenas de afecto:
- Joaquín Cantero recordó a su padre, Antonio, como la personificación de la «bondad».
- Mariano agradeció a su padre, Ángel, por el legado que hoy forma parte de su propia identidad.
- Manolo Reina describió al suyo como «un trozo de pan», destacando su vida dedicada al pastoreo y el campo.
- Lola compartió la historia de Francisco «Rufino», destacando su inmensa generosidad y la felicidad que encontraba en dar a los demás.
El programa concluyó con el habitual tono jovial y afectuoso de Manolo Reina, quien dedicó unas últimas rimas a sus compañeros y a la audiencia de Onda 92, citándolos para el próximo miércoles en una nueva cita con el teatro y la cultura.
*Este artículo ha sido generado con la asistencia de una herramienta de Inteligencia Artificial utilizando la información proporcionada en el programa.

