Imprimir esta página

Misterios Desvelados: La Reencarnación XIV

Siguiendo el hilo conductor del anterior artículo, vemos como Pitágoras creía que el alma, cuando está suficientemente purificada, es recibida entre los dioses y regresa al origen eterno del que procediera en primer lugar”.

En cierta ocasión viendo a un hombre que maltrataba a un perro, le inquirió con estas palabras: “Detente, no le hagas daño, porque en sus ladridos lastimeros he reconocido la voz de un amigo mío”.

En el Timeo de Platón (Dialogo de Fedra), se puede leer lo siguiente: “Los cobardes son transformados en mujeres; los hombres ligeros y vanos, en pájaros; los ignorantes en bestias salvajes, tanto más rastreras y apegadas a la tierra cuanto su pereza ha sido más degradante; los hombres impuros y glotones van a animar los peces y reptiles acuáticos”.

antonio142Y también esto otro: “En el cielo, Zeus, el Padre y el Señor de todas las criaturas, maneja su carro alado, rigiendo todas las cosas y supervisándolas... De manera que, cuando el alma es incapaz de seguir y no logra tener la visión de la verdad, se hunde bajo el doble peso del olvido y el vicio, se le caen las plumas y cae a la Tierra, y nace una y otra vez como seres humanos o como animales”.

Así encontramos en el Fedón: “Aquellos que se abandonan a la intemperancia, a los excesos del amor y de la comida, y que no han tenido ningún freno, entran de forma similar en el cuerpo de animales semejantes, y los que no han amado más que la injusticia, la tiranía y la rapiña. Van a animar el cuerpo de los lobos, gavilanes o halcones. El destino de las demás almas está en relación al género de vida que han llevado”.

El poeta Ovidio, escribe en La Metamorfosis (libro XV): “La muerte no puede matar tu alma. Cada vez que ella retorna a la Tierra, busca una nueva morada... dando vida y luz a la nueva forma... Las almas van y vienen sin cesar a través de las formas. Los animales que han aprendido la bondad, tomarán aspecto humano y los hombres perversos volverán en cuerpos de bestias. A través de mil formas, el alma avanza y cumple su destino”.

Como si fuese la confesión de una de sus existencias, en uno de los poemas declara:

“Me siento avergonzado al decírtelo, pero te lo diré; me empezaron a salir cerdas.

No podía hablar, sólo emitir sonidos en vez de palabras.

Sentí cómo mi boca se volvía más grande, tenía un hocico por nariz y mi cara se inclinó para mirar el suelo.

Mi cuello se llenó de grandes músculos, y la mano con la que llevaba la copa a mis labios dejaba ahora pisadas en el suelo”.

El llamado Padre de la Historia, Herodoto, afirma en el libro II (Euterpe), que “El alma, después de permanecer en el cielo, pasa por diversos estados de vidas inferiores antes de renacer como humano”.

En la Biblia también se hace referencia a la metempsicosis, y es muy conocida la importancia que los sueños tenían para los reyes y lo apreciadas y buscadas por estos que eran ciertas personas con dotes de magos o profetas, para que interpretaran su significado (como el caso de José y el Faraón de Egipto). Entre éstos, es muy conocido el caso del rey de Babilonia, Nabucodonosor. Una noche tuvo un sueño muy extraño que no sabía cómo descifrar: “Un árbol gigantesco derribado por orden de Dios, cuya voz le decía: “Atadlo con cadenas, arrancadle el corazón, que pazca hierba”.

Consultado el profeta Daniel le expuso lo siguiente: “Esto significa que en castigo a tu orgullo serás reducido a la condición de los animales”. Y así podemos comprobar en el Antiguo Testamento que en el libro del profeta (4-33) consta lo siguiente: “El rey Nabucodonosor, fue echado de entre los hombres y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila y sus uñas como las de las aves”.

Espero que toda esta serie de artículos sobre la Reencarnación, os de opción para ampliar vuestro horizonte, y os ayude a elegir el mejor camino para recorrer la vida.

                                      Antonio Hernández Lozano

Valora este artículo
(2 votos)
Antonio Hernández

Lo último de Antonio Hernández

Artículos relacionados (por etiqueta)

1 comentario