Mª Dolores Mateo

Mª Dolores Mateo

Diplomada en Relaciones Laborales.

Master en Planificación, Desarrollo Local y Empleo y Coach.

¿Y SI ESTO HUBIERA PASADO EN 1980?

La década de los 80, aquellos maravillosos años, “la movida de los 80”

Pues a mí que me da por pensar… y es que no dejo de preguntarme… si esta situación que estamos viviendo en la actualidad, no sólo en Murcia, no sólo en España, no sólo en Europa, sino en el mundo entero, y si… en lugar de pasar en 2020, hubiera pasado hace 40 años, en 1980…

Vamos a pararnos a reflexionar un momento, que no sé yo si esta situación de confinamiento se hubiese llevado mejor… o quizá hubiese sido mucho peor…

¿Qué tal si hacemos una comparativa? Y podréis pensar, si claro una comparativa ahora, como que a mí me va a aliviar saber si hoy es mejor vivir en una situación de pandemia, de lo que hubiera sido hace 40 años… Si es que éste es el resultado de la comparativa claro… Bueno la verdad, sinceramente, que lo mejor habría sido no tener que vivir una pandemia de esta naturaleza, ni antes, ni ahora, ni después, ojalá que nunca, pero lo cierto es que la estamos viviendo… y yo me pregunto ¿cómo o en qué hubieran utilizado ese tiempo de confinamiento, los niños, los adolescentes, los adultos…? ¿y las personas de la entonces llamada 3ª edad? ¿qué diferencias de vida hay entre esos 40 años? y ¿existe alguna ventaja de vivir una situación de confinamiento en 2020 con respecto a 1980?

Vamos a ver diferentes áreas de la vida:

ALIMENTACIÓN; Antes se cocinaba en casa, no existían los comercios de “comidas para llevar”, todo lo más, algún asadero de pollos que abría los domingos, día de la semana en la que te podías “librar” de cocinar y comprar un pollo asado/mareado… Ahora con el estrés de la vida que llevamos, el trabajo, la casa, los niños… Si es que no hay tiempo para cocinar y como tenemos, afortunadamente, muchos sitios donde comprar comida para llevar recién hecha, pues eso es lo que hacemos… Pero ¿qué nos está pasando ahora mismo? Pues que, sin más remedio, tenemos que cocinar en casa, si o si, y podemos recrearnos en la cocina guisando prácticamente todo lo que nos apetezca ya que, por suerte, podemos comprar los ingredientes que vayamos a necesitar en los supermercados y tiempo, tiempo es lo que tenemos y podemos entretenernos incluso en hacer postres caseros, flanes, natillas, bizcochos… y oye, que encima nos sentimos orgullosos/as de haberlo hecho “con nuestras propias manitas” y vamos y lo publicamos, por wasap, por redes sociales y la gente nos felicita, por lo bien que lo hemos hecho… y a nosotros se nos dibuja una sonrisita de satisfacción en la cara… Pues, todo esto hace poco más de 10 días hubiese sido impensable con el nivel de vida que llevábamos, ¡Uhh qué estrés!… y comprábamos la comida ya hecha porque no podíamos hacerla en casa… por falta de tiempo… ¡Cómo ha cambiado el cuento!

JUEGOS; Entonces a través de los juegos se desarrollaban multitud de habilidades de las que apenas éramos conscientes, se jugaba mucho en la calle, al “pillao”, al “escondite inglés”, “churro, media manga, mangotero”, a “estatua”, a la “rayuela”, al “elástico”, al “pañuelo”, a la pelota, a “la gallinita ciega” y algunos más… y dentro de casa a los cromos, a las canicas, la zompa, el yo-yo, a las tres en raya, a la baraja, el parchís, el ajedrez… Hoy en día a alguno de estos juegos se sigue jugando, otros simplemente han desaparecido… Quién se acuerda ya de los cromos o de las canicas… Se ha abierto paso a una nueva era, “los video juegos” con ordenador, Tablet, Play… que nos ofrece una amplia variedad que en aquella época simplemente no existía, (las primeras consolas en España se empezaron a comercializar en 1983), habrá más de uno, sobre todo adolescentes, que están tan enganchados a los video juegos que los primeros días del Estado de Alarma les preguntabas ¿cómo llevas el confinamiento? y te respondían con la pregunta ¿qué confinamiento?

¿Qué ha pasado? Pues que, al dedicar tanto tiempo a este tipo de juegos virtuales, perdimos por el camino también la opción de poder desarrollar esas otras habilidades manuales, corporales y mentales que debíamos utilizar para “jugar bien con los amigos” … Pero no todo estaba perdido, no… Porque para esto en la actualidad se desarrollan diversas actividades extraescolares… Pero… ¿y ahora qué? ¿A qué estamos jugando estos días en casa?

Pues mira tú por dónde, ahora tenemos la oportunidad de rescatar alguno de todos esos juegos de mesa o de calle, de desarrollar la creatividad, de recuperar aquellos juegos perdidos, aunque sea dentro de casa y de enseñarles a nuestros hijos a lo que jugábamos y, además, lo mejor de todo, ¡tenemos tiempo de jugar en familia!

LECTURA; Para los amantes de la lectura en aquella época si te pillaba que tenías libros en casa para leer, pues estupendo, pero en la mayoría de ellas había pocos libros y utilizábamos mucho la biblioteca, te hacías socio y te llevabas un libro a casa, creo recordar que podías tenerlo hasta 15 días, pero si terminabas antes de leerlo, podías devolverlo y llevarte otro… en un estado de ALARMA, no puedes salir de casa, la biblioteca está cerrada… o tienes libros en casa o no puedes leer, en la actualidad, parece ser que hay más costumbre de adquirir y tener libros propios, pero es que además, tenemos la gran suerte de poder comprar en diversas plataformas por internet y a los dos días nos llega el pedido a casa, si es que queremos el libro en papel, claro… y sino, tenemos la opción de bajarnos el EBOOK y leer en el ordenador, libro electrónico o Tablet, incluso podemos encontrar libros gratuitos navegando por la red y lo mejor ¡sin tener que salir de casa! Muy cómodo todo.

MÚSICA; La radio siempre ha sido, es y será un medio de escuchar, además de todo tipo de noticias, música y oye, que acompaña mucho, ¡viva la radio! Antes, si querías escuchar música te ponías la radio y esperabas, entre conversación y conversación, que pusieran canciones, la selección que tocara cada día, en cada momento, esporádicamente podía haber algún concurso de música y ya empezaba a haber algún canal que era sólo de música, Radio 3 nació en julio de 1979 como una sección nocturna de El Tercer Programa, tenía una duración de ¡cinco horas semanales! y a partir de las 22.00, habría que esperar a 1981, año en que se creó una emisora propia de ámbito nacional con 20 horas diarias de programación y de ahí hasta ahora se ha multiplicado exponencialmente la oferta musical.

Entonces lo que había eran radiocasetes, walkman (recién aterrizados en España y que coincidió con la moda aeróbica de 1980, haciéndose muy popular escuchar música durante los entrenamientos) y tocadiscos y si tenías algún caset o disco, pues, lo que tuvieras eso era lo que podías escuchar… Había un espacio destinado a “dedicar canciones”, se decía la canción en cuestión que iban a poner y todas las dedicatorias, por ejemplo, “a Conchita por su cumpleaños”, “a Juan por su santo” “Perico porque se lo merece” y así hasta contar todas las peticiones, ¡media hora esperando para poder escuchar una canción!… Y se podían grabar canciones de la radio, sí, pero rezabas todo el tiempo para que no hablara el locutor en mitad de la canción y tener sólo la canción para poder escucharla posteriormente… hoy en día, por fortuna, además de multitud de canales musicales de radio, tenemos diversas plataformas en internet para acceder a todo tipo de música las 24 horas del día y además gratuita, youtube, spotify… ¡Qué suerte vivir en la actualidad!

TELEVISIÓN; En 1980 había 2 canales, la 1ª y 2ª TVE y pare usted de contar, el horario de emisión era limitado, ni qué decir tiene que la programación pues, era la que era… Había un programa de que se encargaba de anunciar el final de la programación infantil, “La Familia Telerín” y daba paso a la programación adulta, si se anunciaba con “dos rombos” ya se sabía que era para mayores de 18 años, los menores, a dormir… Hubo algún que otro programa mítico que todavía hoy nos parece fascinante, hablo de “El Hombre Y La Tierra”, aunque lamentablemente Félix Rodríguez de la Fuente falleció en un accidente de avioneta, casualmente en marzo de 1980, el mundo entero lloró su pérdida, como ya existía el Telediario que nos informaba de “todo”, también nos enteramos y lloramos la muerte de uno de los músicos más célebres e influyentes de la historia de la música, John Lennon, miembro fundador de la famosa banda de rock The Beatles, y también nos enteramos de las guerras que se sufría en el mundo como la de Afganistán o entre Irán e Irak, pero aquello quedaba tan lejos...

Habría que esperar casi diez años para que empezaran a emitir Antena 3 (25 de diciembre 1989) y Tele 5 (marzo de 1990) Y desde ahí, hasta ahora en 2020, ¿canales de televisión? pues un número poco menos que infinito de cadenas con una increíble variedad de programación; noticias, documentales, concursos, películas, series, dibujos animados…y todo, ¡las 24 horas del día! Nada más que añadir…

Bueno sí, como seguro que más de uno leyendo estas líneas se habrá acordado de un programa archiconocido el “Un, dos, tres… Responda otra vez” pues decir que su primera temporada con Kiko Ledgard terminó en 1978 y hubo que esperar a 1982 para volver a verlo, presentado ya por Mayra Gómez Kemp.

EDUCACIÓN; La verdad es que en la década de los 80 hubo muchos cambios, pero si nos centramos en el primero de sus años 1980, veremos que empezaba “la etapa preescolar” de los 3 a los 5 años, que no era obligatoria por lo que la mayoría de niños empezaba la escuela con 6 años, o sea, que la mayoría de niños estaban en casa hasta los 6 años. Por lo demás, como no había medios para hacer llegar los deberes a casa, no sé de que forma se hubiese hecho, por otro lado, hoy la inmensa mayoría de las personas hemos tenido una formación de menor o mayor nivel, pero en 1980 había mucha gente, sobre todo mayor y por “mayor” me refiero a personas que ese año estuviesen rondando ya los 45 años, ellos habrían vivido su juventud en una época durísima, la guerra y la posguerra, por lo que más de uno y más de dos no habría tenido la oportunidad de poder asistir a la escuela y consecuencia de ello es que algunos apenas habían aprendido a leer y escribir, ¿cómo hubieran podido ayudar a sus hijos con las lecciones?… Se me ocurre que los hermanos mayores podían ayudar a los menores… En fin…

En la actualidad tenemos acceso a todo tipo de información sin límite, a través de diversas formas, grupos de wasap, por correo electrónico, por redes sociales y además tenemos a “SAN GOOGLE” que nos puede sacar de cualquier aprieto en cualquier momento del día. Podemos acceder a todo tipo de formaciones ONLINE, incluso formación homologada y hasta carreras Universitarias ¡Vaya qué lujo y qué adelanto con esto de la tecnología!

COMUNICACIONES; Hoy pensamos mucho en los mayores y en las personas que están solas en casa, ¿os imagináis estar solo en casa hace 40 años? Veamos, ¿qué opciones teníamos de comunicarnos con nuestros seres queridos o simplemente con cualquier persona con la que necesitáramos contactar?

1ª Opción; El correo, entonces eran las Cartas, si de esas, de las de papel… con su sobre y su correspondiente sello, entonces a los amigos o familia que teníamos lejos, les mandábamos cartas, escritas a mano, como digo, mandábamos la carta y ésta podía llegar a su destino, dependiendo de lo cerca o lejos que este fuese, en un tiempo estimado de entre una semana y tres meses… ¿os imagináis? Y claro, si había una respuesta a la mencionada carta, y si sumamos el tiempo de ida más el de vuelta, pues podemos estar hablando de entre dos semanas mínimo y de hasta 6 meses para obtener esa esperada carta de respuesta… ¡Qué horror! ¿Verdad?

Hoy disponemos de otro tipo de correo, el correo electrónico, que puede llegar al otro lado del mundo en “cero coma” y se puede tardar en recibir una respuesta, pues el mismo tiempo que nuestro interlocutor tarde en redactarlo y enviarlo. ¡Menuda diferencia! ¡si es que no hay color!

2ª Opción; Telefonía, el Teléfono fijo, que había dejado de ser un artículo de lujo y su instalación empezó a generalizarse de modo que podía haber uno en cada casa, pero claro una llamada podía salirte por “un ojo de la cara”, por lo que cuando llamabas era para preguntar si estabas bien y poco más, no creo que ninguna llamada llegase a durar ni cinco minutos… Ahora este sistema de comunicación es arcaico, pocas casas habrá ya en las que se utilice el teléfono fijo… Hoy en día lo que todos tenemos son teléfonos móviles y no uno para toda la familia, no, sino uno por persona y los llevamos encima siempre donde quiera que vayamos, vaya que se ha convertido en nuestro más fiel compañero de viaje, pero es que además existen las videollamadas, o sea que no sólo te oyes, sino que encima puedes verte, ¡qué locura!!! Eso no podía ni llegar a imaginarse hace 40 años…

3ª Opción; En 1980, si había una tercera opción, disculparme, pero yo no la conozco, bueno sí, podías ir a la casa de la persona en cuestión con la que quisieras hablar, tocar a su puerta y… A no, calla, que esto no se puede hacer estando en “estado de alarma”, pues no, no se me ocurre ninguna otra opción.

Ahora en 2020 tenemos INTERNET con multitud de redes sociales que nos permiten contactar y comunicarnos al instante con personas de todo el mundo, sean conocidas o no y otras plataformas, tipo Skype con las que podemos mantener video conferencias, casi podemos abrazar a la persona con la que estemos hablando, aunque esté a millones de kilómetros de distancia. ¡Esto sí que es un adelanto!, si es que estamos en la “Era de la Comunicación”

Como habréis podido observar a lo largo de estas líneas, parece que “podemos llorar por un ojo”, que entre las diversas necesidades que como seres humanos tenemos, una vez cubiertas las absolutamente básicas, como puede ser la alimentación, tener un hogar, luz, agua, calefacción, pasamos al siguiente plano en el que están los deseos, deseo de libertad, deseo de un mayor poder adquisitivo, deseo de… Pero antes de eso hay otra necesidad que es fundamental a nivel emocional, la de afecto, de amistad, en definitiva, la de COMUNICARNOS y ésta sí que es absolutamente imprescindible, véase la cantidad de wasap que diariamente mandamos, escritos, hablados, por video, los webinars, Telegram, los Facebook Live, Instagram, Skype, Zoom… en estos días que estamos viviendo afortunadamente esa necesidad de comunicarnos no sólo podemos, sino que la estamos realizando… y me queda una duda ¿cómo habríamos podido realizarla en 1980?… ¿Y hacer una propuesta popular tan solidaria como informar y comprometer a un país entero a salir al balcón a aplaudir todos los días a las 20:00? ¿Qué os parece? Difícil hubiese sido…

Ahí lo dejo.

Sin más comentarios, quiero recordar el estribillo de una antigua y popular canción “El baúl de los recuerdos” de Karina…

“Vive siempre con ilusión, si cada día tiene diferente color, porque todo llega a su fin, después de un día triste nace otro feliz. Buscando en el baúl de los recuerdos, uuhh, cualquier tiempo pasado nos parece mejor, volver la vista atrás es bueno a veces, uuhh, mirar hacia adelante es vivir sin temor”.

Desde la humildad y con un profundo respeto a todo el mundo, quiero recordar también un famoso dicho… “el que no se consuela es porque no quiere”.

Una última observación, aprendamos de esta situación y sobre todo ¡DISFRUTEMOS DE LO QUE SÍ TENEMOS!

NO VA A DEJAR TÍTERE CON CABEZA

Pues así lo llevo pensando varios días, ¡si es que “no va a dejar títere con cabeza” !, si es que la vida se ha vuelto del revés… Con razón o sin ella pienso que la “vida” cambia… Bueno, de hecho, con bastante razón…Ya que si hay algo inherente al ser humano y si hay algo que es constante a lo largo de la vida, precisamente es “el cambio”, y ya lo decía el filósofo griego Heráclito cuando afirmaba: "Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos". Pero claro, todo está bien cuando somos nosotros los que elegimos qué cambios queremos hacer en nuestra vida y en qué momento, sin embargo, cuando el cambio nos viene impuesto desde fuera y por fuerza, sin que nuestras decisiones nada hayan tenido que ver… Eso ya… “es harina de otro costal” y hay que ser muy consciente de que esa situación puede llegar a causar “estragos” a nivel emocional.

El pensamiento generalizado sería más o menos así; Mi vida y la vida usual de tantas y tantas personas… tal como la conocía, conocíamos… hoy ya no existe, pero ¿qué está pasando? ¿es un sueño, una pesadilla? ¿qué locura es esta? ¿una ficción surrealista? Ohh no … Quizá es ¡ una realidad!

Caramba, me voy a tener que replantear ¡tantas cosas!!… A ver… ¿qué o cómo hacer para habituarme a la actual situación?, si no puedo cambiar las circunstancias, lo que sí puedo hacer es “cambiar la actitud con la que decido afrontar esta situación” y quizá podría empezar por recomponer mis pensamientos, sería “construir diferente”, algo tal que así; ¿Qué es lo que tenía y quería a toda costa y he dejado de tener?

No, no así no…Lo voy a formular de la siguiente manera…

En este momento de mi vida;

  • ¿Qué tengo y no quiero?
  • ¿Qué quiero y no tengo?
  • ¿Qué no tengo y tampoco quiero?
  • Y por último ¿qué si tengo y además también quiero?

Vaya, pues parece que estas preguntas invitan a la reflexión… A ver si mi sistema de valores tal como lo tenía concebido no era lo más “correcto”, a ver si va a ser que estaba “alterado”, a lo mejor ahora me doy cuenta que lo que “más valor tiene” se “había adormecido y había bajado posiciones en el listado de valores”. En fin, será cada persona a nivel particular quien dé respuesta a cada una de las cuestiones y saque sus propias conclusiones.

Ahí lo dejo…

Por cierto, y ya para terminar, una curiosidad, ¿sabéis de dónde viene la expresión “no va a dejar títere con cabeza”? Pues tiene su origen en la obra más destacada de la literatura española y de las principales de la literatura universal, Don Quijote de la Mancha y aunque la frase no aparece como tal en el libro, lo que sucedió en uno de los capítulos fue que Don Quijote, con su fiel escudero Sancho estaban en una venta donde se empezó a representar una obra de títeres o marionetas, durante la representación un caballero libera a su amada mientras que son perseguidos por soldados moros, en ese momento Don Quijote cree estar presenciando una persecución real por lo que enfurecido y decidido a salvar a la Dama y a su amado, desenvaina su espada y se lanza contra el retablo y se lía a espadazos con los títeres, derribando a unos y descabezando a otros, hasta “NO DEJAR TÍTERE CON CABEZA”.  

Por ti, por mí y por los demás… ESTARÉ EN MI HOGAR

Esta noche me acuesto preocupada, preocupada y ocupada, en un estado sin precedentes de… ALARMA, que no soy yo de que me superen las situaciones, que bien se de gestionar emociones… Pero esta noche se libran batallas de fuerzas encontradas, haciendo acopio de CONCIENCIA y apelando a la amistad con la incertidumbre, ¿qué va a pasar? El miedo a las pérdidas está… pero… ¿qué vamos a ganar?

Es curioso un llamado a la tranquilidad y la cordura desde la alarma y la locura… Mañana no miraremos al sol, mañana estaremos mirando hacia dentro, a nuestro hogar, a la soledad… Nunca habría imaginado que la mejor forma de socializar sería estar en SOLEDAD, que algo tan diminuto que no puede verse a vista natural, tenga una fuerza tan descomunal, que sea un gigante tan grande que a toda la población ponga en jaque…

Que proteger a los nuestros, pase por quitar algún derecho fundamental, eso tan preciado a lo que llamamos LIBERTAD…

Y que la SALUD de la que a veces sólo nos acordamos cuando ya no está, de pronto de y verdad, se convierte en prioridad.

Por ti, por mi y por los demás… Estaré en mi HOGAR

Agradecer sin más a todos los HÉROES de la sanidad y a todos los que con miedo o sin él deben salir a trabajar.

Vienen a mi pensamiento frases que adquieren sentido en toda su expresión “Como en casa, en ningún sitio”, aunque hay otras que todavía hoy no alcanzo a comprender … “No hay mal que por bien no venga”, “No hay mal que cien años dure… Ni cuerpo que lo resista” … Con el tiempo y con tesón, seguro… habrá una solución, mientras tanto, amigos… Mucha precaución.

Que en los libros de historia del mañana se pueda estudiar que hoy se viven LECCIONES de conciencia, de responsabilidad, de radicales decisiones, de intenso trabajo sin igual y de solidaridad, gracias a lo cual, se ha podido desactivar esa bomba que amenazaba a la humanidad.

Desde la distancia y con amor, a todos os deseo lo mejor.

Por ti, por mi y por todos los demás, ESTARÉ EN MI HOGAR.

Cuando uno desarrolla una labor a nivel profesional, a final de mes, espera, como es lógico y además no puede ser de otra forma, una recompensa económica por el trabajo realizado, el sueldo, el salario… que debe ser adecuado, mayor o menor en función del puesto de trabajo de que se trate o de las funciones que se desarrollen en el mismo, tiene que ser equitativo a otros puestos de similares características y puede complacer más o menos si se consiguen cubrir las expectativas y/o necesidades económicas que uno tenga…

Tradicionalmente hemos ambicionado un trabajo muy bien remunerado, pensando que cuanta más remuneración, más éxito, ya que el dinero nos facilita tener aquello que deseamos,  un buen coche, una buena casa, unas buenas vacaciones y ya uno puede sentirse mucho más afortunado si además puede comprarse “los caprichos que quiera” y/o acceder a una segunda vivienda sea donde fuere… campo, montaña, huerta o playa… para poder “cambiar de aires” cuando la rutina nos envuelva… ¡TODO ESTO ESTÁ GENIAL!!

Si al llegar a casa después de un duro día de trabajo uno se siente cansado y, además, motivado, pleno, satisfecho y feliz, ¡ESTUPENDO!!

Si al llegar a casa después de un duro día de trabajo uno se siente cansado y además estresado, insatisfecho, enfadado, sintiendo, pensando que “ojalá pase algo…” En este punto, puede ser que el trabajo que desarrollamos no nos gusta en absoluto, o… podemos empezar a pensar que nos falta ese “SALARIO EMOCIONAL”

Y es que en la actualidad queremos más… Si además de los mencionados bienes materiales, el trabajo no nos aporta ese otro bien necesario, llamado “salario emocional” que es más sutil, etéreo, por supuesto menos reconocido, pero que, sin embargo, al final tiene una importancia vital ya que es lo que nos hace palpitar, vibrar, sentirnos más orgullosos de nosotros mismos, en definitiva, satisfechos y además que hay equilibrio en nuestra vida, si no lo percibimos así, vamos a tener la constante sensación de que “algo nos falta” … Una infinita sensación de vacío que intentaremos suplir de una u otra forma…

Pero concretamente ¿a qué llamamos SALARIO EMOCIONAL?

Es un concepto asociado a retribuciones cuya peculiaridad es su carácter no económico, a continuación, señalamos algunos de los aspectos más importantes; La conciliación familiar, un horario flexible, que haya posibilidad de desarrollo profesional, buen clima laboral, beneficios sociales, desarrollo de habilidades que te hacen vibrar, capacitación, formación…  Y, por último, algo muy sencillo de hacer, pero a la vez, quizá en demasiadas ocasiones, difícil de encontrar, como es el reconocimiento al trabajo bien hecho y en este punto no me refiero a un reconocimiento monetario sino simplemente a las palabras o a los gestos. A todas las personas, nos gusta que nos digan las cosas que hemos hecho bien, palabras tan sencillas como “bien hecho”, “buen trabajo”, “gracias”, “enhorabuena” o “felicidades”, son parte de ese salario emocional que compensa y satisface en ocasiones mucho más que cualquier retribución económica.

No seré yo quien diga que si uno no está satisfecho con su trabajo, que lo deje… ni mucho menos, sin embargo, no me cansaré de repetir la importancia que tiene perseguir y  perseverar para llegar a conseguir, llamémosle “sueños, metas, objetivos”, cada quien que lo califique como quiera… Sea lo que fuere que nos llene de satisfacción, de plenitud, que de verdad sintamos que estamos en el camino, en “nuestro camino”, en el sitio en el que queremos estar y que estamos desarrollando la “MISIÓN” de nuestra vida..

Una última reflexión; La vida puede ser fácil o tremendamente complicada…  Hay una pregunta sencilla que podemos o … Voy a ir un poquito más allá… Hay una pregunta sencilla que debemos formularnos de cuando en cuando… ¿ERES FELIZ? Si la respuesta es “SI”, ¡GENIAL, SIGUE ASÍ! Si la respuesta es “NO”,pues… CAMBIA ALGO…  

Así de simple… o así de complicado…

Pues sí, he decidido jubilar mis miedos, pero no todos, sólo aquellos que me limitan.
El miedo es libre, por lo tanto, cada uno se coge todo el que quiere, diría que también es gratis, pero no sería correcto, ya que mucha gente paga para que le metan miedo en el cuerpo, ¿contradicción? No, no es una contradicción, véase cómo se llenan las salas de los cines para ver películas de terror o atracciones de feria que te dejan al borde del colapso… me explico.
El miedo es una emoción básica que está presente en todos los seres humanos y cumple una función específica; la supervivencia.
Si no tuviésemos ningún tipo de miedo, viviríamos de forma temeraria y pondríamos en peligro nuestra vida constantemente…
Entonces el miedo ¿es positivo o negativo? Para mí, tiene dos vertientes; Una negativa o más bien limitadora y otra positiva o potenciadora, ¿diferencias?
Como hemos dicho, el miedo es una emoción básica y nos hace reaccionar en función de nuestros patrones mentales, es decir, de nuestros pensamientos y creencias, en sí mismo es positivo, puesto que nos ayuda a alejarnos de sucesos o situaciones para los que, probablemente, todavía no estamos preparados.
Es limitante cuando tenemos miedos “infundados”, irracionales, aunque a veces ni siquiera seamos conscientes de ello, ¿Cómo podemos identificarlos entonces? Pues, el problema está presente cuando impiden que lleguemos a realizar tareas, objetivos y/o sueños que queriendo hacerlos, los dejamos en el olvido antes incluso de probar para ver si es posible llegar a conseguirlos, son momentos en los que “surgen” multitud de “excusas VS razones” por las cuales no realizamos aquello que en principio deseábamos, pues atención porque, puede ser que detrás de esa dejadez, haya una verdadera razón (emoción) oculta y que, a veces, ni siquiera nos atrevemos a confesarnos a nosotros mismos… el miedo.
La buena noticia es que una adecuada gestión del miedo nos permite estar alerta, nos genera la adrenalina suficiente como para que nos atrevamos a realizar aquello que queremos.
Es natural sentir miedo, todos lo hemos sentido, lo sentimos y sentiremos en repetidas ocasiones y en diversas facetas a lo largo de nuestra vida, lo bueno, lo importante es realizar lo que nos propongamos, a pesar del miedo que podamos sentir y es magnífico vivir nuestra vida en función de nuestros sueños, que no de nuestros miedos.
La satisfacción personal que sentimos y la sensación de orgullo por nosotros mismos después de haber conseguido lo que queríamos a pesar del miedo, no es comparable a ninguna otra cosa.
Si, si, todo esto está muy bien, pero… ¿Qué podemos hacer para vencer el miedo?
- El primer paso es reconocerlo, hacerlo consciente y buscar en nuestro interior, para comprender cuales son las causas o los factores que lo desencadenan.
- En segundo lugar, cuestionar “el poder”, si, el poder que tiene ese miedo sobre nosotros y cómo afecta a nuestro comportamiento e incluso a nuestra fisiología. Después hacer un ejercicio de reflexión acerca del riesgo real y cuestionarnos… si pasa lo peor… ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- En tercer lugar, afrontarlo, sin duda, mirarlo de frente, la mejor forma de gestionar los miedos es afrontándolos y entonces pasa algo muy curioso y es que de repente el miedo se va haciendo más pequeño o… puede que, simplemente desaparezca.
Y ahora te pregunto; Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?
Desde aquí te invito a jubilar tus miedos, pero no todos, sólo aquellos que te limitan.

Medio siglo… o 50 años, cuando uno entra en esta decena pueden sucederse sentimientos encontrados, es un punto de inflexión en el que puedes encontrar opiniones muy diversas de la gente, según cada cual como vea el vaso “si medio lleno o medio vacío”, por ejemplo;
• Si estás en la mejor edad, ahora es cuando empieza lo bueno y todavía puedes hacer lo que te propongas…
• Si ya eres demasiado mayor para hacer esto o aquello, “se te ha pasado el arroz”, lo tenías que haber hecho antes, ahora ya… Es tarde…
• Según la edad que tengan tus hijos, si los tienes, claro… Pueden pensar que eres muy joven o, por el contrario, pueden pensar que eres “un viejo/a”.
• Si te mueres, “qué joven”.
• Si estás en desempleo y buscando trabajo… “eres demasiado mayor”.
• Nada, un año más…
Vaya lío, al final, ¿en qué quedamos? a los 50 años uno que es, ¿joven o mayor? Pues depende… y ¿de qué depende?
Pues depende de cómo tu te encuentres, de lo que tú pienses de ti, de cómo sean tus sentimientos acerca de ti… De las decisiones que decidas decidir y valga la redundancia.
Está claro que a los 50 uno ha vivido y pasado por muchas experiencias en su vida, buenas, malas y regulares, unas por decisión propia otras sobrevenidas sin esperarlas, si crees que la vida te ha tratado mal o que has tenido que vivir situaciones que no deseabas o lo has pasado mal en determinados momentos, bienvenido/a al club.
Si crees que la vida te ha tratado bien, a pesar de ciertas circunstancias, si has podido ver el lado positivo de las cosas, si piensas que todo pasa por algo y que el fondo, es por un bien superior… aunque en ciertos momentos no alcances a verlo, si crees que “no conseguir tu propósito, a veces, puede ser un golpe maravilloso de suerte”, bienvenido/a al club.
Pues sí, al final, todo está en ti, en tus pensamientos y sentimientos, en tu actitud, en cómo afrontas tu día a día, los aprendizajes y sabiduría adquiridos con los años, esos ya no te los quita nadie, son tuyos, APROVECHALOS.
Si haces un balance de tu vida y estás satisfecho/a con lo que has conseguido hasta ahora, ENHORABUENA.
Si por el contrario te das cuenta que todavía te quedan muchos objetivos y/o retos que conseguir, ADELANTE!!!
Te recuerdo una parte de un poema de Ramón de Campoamor que dice: «En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color, del cristal con que se mira»
Siempre está la opción de ver todas las situaciones desde diferentes perspectivas, recuerda, si tienes 50 años, o 60 o 30, da igual la edad que tengas, ¡disfruta!!, disfruta de la vida, disfruta de tu trabajo, disfruta de tu tiempo libre, disfruta de tu familia, disfruta de tus amigos, la vida es corta y caprichosa, DISFRUTALA.

 “Alguien se acordará de nosotras en el futuro”

(Safo, primera poetisa occidental conocida.

 Grecia, 650-680 a.C.)

MI MADRE

Quiso nacer con la llegada del nuevo año, 1 de enero de 1939, de nombre “Paquita”, igual que su abuela materna, como correspondía, llegaba a este mundo a acompañar a su madre, Dolores y a su hermana, Agustina, conformando un hogar familiar poco frecuente para la época, la madre y las dos hijas, su padre Onofre se fue a luchar al frente, por decisión ajena, casi al final de la guerra civil, no tuvo la oportunidad de conocerla, no tuvo la oportunidad de conocerle, del padre nada más se sabría, sólo que lo habían visto caer en la batalla del….. nunca más se supo, ni siquiera en qué lugar físico, descansa eternamente…

Nació y creció en contacto directo con la naturaleza, rodeada de flores, los geranios daban la bienvenida a su humilde casa que se hallaba emplazada en medio de la huerta, niña sumisa, tímida y a la vez intrépida, desarrolló multitud de habilidades manuales, su educación pasaba por aprender todo lo que una “mujer de su casa” debía saber, tal como se estilaba en la época, aprendió a limpiar, lavar, planchar,  cocinar,  remendar, hilvanar, coser, bordar a mano y a máquina, se bordó su propio ajuar, hacía bolillos subida en la rama de una higuera, el molde y el ganchillo no tenían secretos para ella. Tuvo la oportunidad de poder ir a la escuela, allí mismo, en el corazón de la huerta, en “La Loma” donde sólo había una clase, con niños de todas las edades, entonces no había libros de texto, el material escolar era precario o inexistente, ni siquiera los famosos “Cuadernos Rubio” habían hecho aún su aparición, tardarían todavía una década en conocerse, los primeros ejemplares salieron al mercado en 1956…

Fue creciendo muy delgada, “flacucha” que se decía antaño, unos familiares suyos que vivían en Madrid, gente de posibles y que no tenían descendencia quisieron llevársela con ellos, no se sabía muy bien si para hacer las veces de “hija” o de “criada”, más su madre, pobre, económicamente hablando, pero rica en dignidad y amor, a pesar de la escasez y de las dificultades para salir adelante, no consintió separarse de Ella procurando cubrir todas las necesidades.

 Ya en la adolescencia, apenas tuvo la edad, empezó a trabajar en las fábricas de conservas, un año, a principios de verano, cuando los albaricoques maduraban y faltando poco para su recolección, se acercó hasta allí un muchacho, recién licenciado del servicio militar, corredor de frutas, a comprar la cosecha para la fábrica de conservas, respondía al nombre de Paco “Rufino”, así se conocieron, en la huerta con los albaricoqueros de testigo y el sol calentando no sólo el ambiente sino también un par de corazones cuyos latidos comenzaron a latir distinto y empezaron un noviazgo que concluiría años después frente   al altar, con la llegada de la primavera, la tarde del sábado 21 de Marzo de 1964 …

 Vestida de blanco y con el corazón repleto de ilusión, montó en el taxi del “Chicharras” único coche que entonces había en el pueblo, llegó a la iglesia, donde la esperaban amigos y familiares, más no la acompañó su madre, mujer chapada a la antigua, siempre vestida de luto y con el delantal puesto, decidió  esperar en  casa que volvieran los recién casados y allí mismo en el comedor de la casa, se hizo una pequeña celebración con una treintena de personas, entre amigos y familia, “el combite” consistió en unos chatos de vino, unas cervezas y algunos frutos secos, quicos y patatas fritas...

Fueron muy afortunados de poder tener casa propia emplazada en el pueblo y la noche de bodas allí  la pasaron, muy felices y dichosos,  aunque la despensa estuviese vacía… poco  a poco, se fue convirtiendo en un hogar, el jardín se fue llenando de macetas en las que flores de todos los tamaños y colores crecían por doquier, los hijos no tardaron en llegar, sin apenas pretenderlo, conformó una familia numerosa, la mayor nació en el hospital, fue una bonita niña a la que le pusieron el nombre de la abuela paterna, como correspondía, Ana María, nació sana, de naturaleza fuerte, jamás se enfermó, no así los que vendrían después, el segundo, “El Nene” nació en casa como era lo habitual en la época, cogió una pulmonía a los dos meses, que por poco le cuesta la vida.. de la que se recuperó en varios meses y a los trece meses del segundo llegó la tercera, YO, con frágil salud, siempre vomitando, cogí tal flojedad, que con tres años ya llevaba gafas, las visitas al oftalmólogo en Murcia eran frecuentes, siempre íbamos y volvíamos en el autobús, como me echaban gotas para dilatarme la pupila, cuando salía de la consulta, pasaba varias horas sin ver prácticamente nada, pero recuerdo perfectamente que los continuos viajes a Murcia, eran deseados por todos los hermanos, ya que a la vuelta siempre veníamos cargadas con unos panecillos de Viena que hacían en una confitería cercana a la estación de autobuses, lo del médico era lo de menos, lo más importante era que podíamos comer esos panecillos dulces que estaban buenísimos, todavía puedo recordar su dulce olor y saborear su suave textura.

Para ir conmigo al médico, mi madre tenía que dejar a mis hermanos… que fueron viniendo espaciados en el tiempo, mi hermano Paco, tres años y mi Nati siete años después de mí, cuando ya no esperábamos que aumentase más la familia y con una diferencia de edad de 18 años con mi hermana mayor…, con 45 años que ya tenía mi madre y creída en que estaba entrando en el proceso de la menopausia, ésta se convirtió en una preciosa niña, mi hermana Alicia.

Debido  a su trabajo, mi padre pasaba largas temporadas fuera de casa, procurando el sustento para sacar adelante a la familia y mi madre se ocupaba de todo lo referente a la casa y los hijos, pendiente siempre de todos y cada uno de nosotros, polifacética como pocas, no paraba ni un segundo, limpiaba, planchaba, cocinaba, toda una “manitas” para los pequeños arreglos de la casa, las plantas fueron su gran pasión las regaba, abonaba y cuidaba con amor, tenía un exuberante jardín con multitud, variedad y diversidad de flores, aunque siempre había hueco para alguna más, un precioso jardín que era envidia de todos cuantos lo veían,   en “sus ratos libres”, se dedicaba a cosernos ropa, tejernos jerséis… Siempre recordaré las siestas del verano, comiendo cerezas, bordando a punto de cruz, vainica o cualquier otro… un trapo para el botijo, una bolsa para el pan, un trapo para la plancha, una mantelería, todo eso con el sonido de fondo de una radionovela, “Lucecita” que siempre fue mi preferida y después “Elena Francis” con sus consejos…  ni un ruido se oía mientras la escuchábamos atentamente todas las tardes.

La vida fue pasando, nos hicimos mayores, nos casamos y empezamos a aumentar la familia con una nueva generación, los nietos y mi madre siempre estuvo allí, para ayudar, para dar, para cuidar…Mientras pudo… La vida en su “¿inmensa sabiduría?” probablemente quiso devolverle una pequeña o gran porción, según se mire, de todos los cuidados que ella tan pacientemente ofreció a lo largo de toda su vida a todos los que la necesitaron… Estoy segura que hoy desde donde quiera que esté… sigue velando y cuidando de todos y cada uno de nosotros.

Mi madre era como una hormiguita trabajando sin descanso, sin prisa, pero sin pausa, su carácter se forjó tranquilo y paciente, de hecho, la palabra paciencia, se hizo virtud, personalizándose en Ella, jamás la escuché quejarse o enfadarse, ni una sola queja, nunca una crítica a nadie, sumisa con su marido, totalmente entregada a él y a nosotros incondicionalmente. Todo un ejemplo de trabajo, de humildad, su BONDAD es el legado que quiso dejarnos y perdura por siempre jamás en la mente de todas las personas que tuvimos la grandísima suerte de conocerla.

A ti mamá, Gracias por todo lo que me has dado.

Gracias por traerme al mundo, alimentarme, cuidarme y hacer de mí una persona de bien.

Gracias por tu bondad.

Gracias por lo que me enseñaste.

 Gracias por tu ejemplo, por tu humildad, paciencia, serenidad, constancia, perseverancia.

Gracias por ser, gracias por estar.

Gracias por hacerme comprender que el amor verdadero es ese que se entrega, de forma incondicional, sin esperar nada a cambio.

GRACIAS

TE QUIERO

Uno de los deportes nacionales más habituales para las personas cuando nos sentamos a charlar con los amigos es “hablar por los codos” y “darle a la sin hueso” es como “coser y cantar” y a veces incluso nos divertimos cuando “Ponemos a caer de un burro” a alguien, otras veces las conversaciones se tornan controvertidas  y aunque alguno no tenga razón “no cae del burro” y sigue y sigue… “dale Perico al torno”, aunque “la sangre no llega al río” y todo queda después en “agua de borrajas”, pero claro, “si Mahoma no va a la montaña…”, “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Se me va el santo al cielo” pensando en estas y otras tantas expresiones que utilizamos habitualmente y nos quedamos “tan panchos”, sin embargo, están recogidas en… ¿ninguna parte???... Bueno sí, algún que otro blog hay en el que puedes encontrar las explicaciones… “vaya tela marinera”.

 No obstante, las tenemos tan integradas en nuestra comunicación, son tan habituales para nosotros, que apenas somos conscientes que no todo el mundo las entiende, hay quien viene de fuera y cuando nos oye utilizar este tipo de expresiones, les parece que estuviésemos hablando en otro idioma, ya que en ningún curso de español o diccionario las han escuchado o visto, y les puede “sonar a chino”, no se enteran, de hecho, empezamos a hablar y se quedan con “los ojos a cuadros” y claro “cada dos por tres” hay que explicar cada una de ellas si queremos que nuestro interlocutor entienda nuestro mensaje, sería “pasarse tres pueblos” no dar la correspondiente explicación, ahora, cuando te has hecho entender, te quedas “más ancho que largo”, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones estas expresiones son sarcásticas por lo que  “la ocasión la pintan calva” si lo que te apetece es un buen rato de risas y aunque puedan “caer chuzos de punta”, las carcajadas iniciales están aseguradas.

 Aunque a veces, para no “meterse en camisa de once varas” y no te “monten un pollo” tengas que, “hacer la pelota” y puedas “salvarte por los pelos” si además de un vermut o cerveza “a palo seco”, les invitas a una buena comilona en la que puedan “Ponerse las botas” hasta que no les coja “ni una punta de alfiler” y ya decidan ellos mismos “cerrar la intención”

 “Otro gallo cantaría”, si cuando estudian castellano les explicasen todas estas expresiones típicas españolas, es una invitación abierta a los profesores de español, para que se “Pongan las pilas” y aunque estén allá en “el quinto pino” se las cuenten a sus alumnos y cuando éstos vengan a España no les “tomen el pelo” o pueda parecer que “les falta un hervor” de otro modo, “no hay tu tía”.

En fin, no voy a buscarle más las “cinco patas al gato”, que puede acabar pareciendo que “cada vez que hablo sube el pan” termino ya…

“Y con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho”.

 “San se acabó”.

Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo, es mejor dejar pasar y no avivar a la bestia…Total es cosa de niños, tampoco hay que darle mayor importancia, mejor que lo solucionen entre ellos, porque claro, si les reñimos a los que se meten con ella, le van a coger más manía todavía… mucho mejor no hacer nada… Que no les haga caso que tampoco será para tanto… Esa fue la respuesta de una profesora, de cuyo nombre no quiero acordarme… a la madre que fue a decirle que había un grupo de chic@s metiéndose con su hija en el colegio. Aquel capítulo perduró en el tiempo, con el consiguiente sufrimiento de la menor, hasta que finalizó el curso y con él aquella etapa escolar, afortunadamente sin consecuencias letales.

De esto hace ya unos cuantos años, porque este tipo de situaciones se han dado desde que el mundo es mundo…entonces simplemente era “meterse con… en el cole”. Ahora se llama bullyng, no todos los casos son iguales, no todos los acosos pueden llegar a ser infernales, como en todo, hay grados, escalas, en cualquier caso lo que sí es seguro es que hay una persona en situación de poder, abusando de ese poder, descargando su agresividad sobre otra persona en clara situación de desventaja, de indefensión, como este tipo de situaciones se han repetido en demasiadas ocasiones, la administración ha establecido una serie de protocolos con la sana intención de solventar de la forma más airosa posible este tipo de situaciones… probablemente sí que se solucionen muchos casos, de los que no tenemos constancia. Desafortunadamente en algunas ocasiones esto no funciona, el universo confabula y aunque se apliquen todos los protocolos correspondientes, todo falla y el menor acosado no ve más salida que acabar el mismo con su vida.

¿Cómo hemos llegado a esta situación? ¿Quién, cómo y en qué condiciones se estableció el protocolo? ¿Realmente protege a la víctima? ¿Todos los docentes están preparados y conocen los protocolos? ¿Realmente es efectivo ese protocolo? ¿Si es efectivo, cómo es que no ha funcionado?

Estas y otras mil preguntas más surgen ante el catastrófico suceso, no sé si habrá un mayor drama, pero lo cierto es que es absolutamente devastador “perder” un hijo, sean las que sean las circunstancias que han motivado el fatal desenlace, la pérdida, la impotencia, la angustia y la desesperación llegan para instalarse de forma permanente, en la casa, en el sofá, en el corazón…

Ahora ya pueden investigarse las causas de la muerte, determinar si hubo o no bullyng, si el protocolo se siguió escrupulosamente o no, qué falló… si hay que modificar algo o no… Todo eso no devolverá la vida perdida, nada podrá paliar el inmenso dolor de la madre o el padre, no habrá palabras suficientes en ningún diccionario, en ningún idioma que les sirva de consuelo, se inicia ahora el proceso de duelo, que puede durar… ¿quién sabe?? Toda la vida… Quizá un día esa familia pueda recuperar la Paz, el equilibrio, la tranquilidad y pueda encontrar la utilidad de este doloroso aprendizaje.

Y Mientras tanto…

Vaya de nuevo estamos en enero y volvemos a los típicos tópicos o a los tópicos típicos propios de estas fechas, “año nuevo vida nueva”, ya se acabaron las fiestas, las risas, las comilonas, tu cuñad@ puede volver a “caerte mal..”, los niños han vuelto al cole, al trabajo los afortunados que lo tienen… y los que no (y quieren trabajar...) a mirar de nuevo ofertas de empleo,  nuevos proyectos, nuevas metas, nuevas intenciones, que si me apunto al gimnasio y pago tres meses… a ver si así me animo y hago el esfuerzo de ir, que por supuesto voy a ponerme a dieta, ¿Cuál? Ufhh he hecho ya tantas…Bueno ya veré, seguro empiezo la dieta del lunes…que viene.

¡Han empezado las rebajas!!!…Y los coleccionables, ¡Qué interesantes!!! Alguna colección empiezo, el primero lo compro fijo, luego ya veremos… algún año hubo que hasta terminé la que empecé…

Son muchos los comentarios acerca de lo que vamos a hacer, pero en la mayoría de los casos o en muchos de ellos… se queda en “agua de borrajas”, sin ser conscientes de ello, lo que conseguimos hablando de metas y proyectos que no estamos dispuestos a trabajar o luchar por conseguir, es bajar nuestra autoestima o autoconfianza, si, sé que puede parecer algo surrealista, ¿qué yo me proponga un objetivo y no haga lo suficiente para conseguirlo puede bajar mi autoestima??? No sé, no sé… Pues sí y aunque a nuestra mente, para que nos dé la razón,  la acallamos después con toda una batería de razones- VS -excusas por las cuales “abandonamos” el proyecto, lo que se nos queda en la retina es que no hemos conseguido hacer aquello que dijimos, que nos propusimos y esto nos mina, nos resta, empezamos a confiar un poquito menos en nosotros mismos con lo que nuestra firmeza a la hora de conseguir un objetivo se tambalea y la próxima vez que  nos propongamos alguno, habrá una vocecita interior diciéndonos; “¡Pero para qué lo vas a intentar, si no lo vas a conseguir!!!” y el problema vendrá cuando creamos en ello y dejemos de intentar…

 Hay un dicho que dice; “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas, se dicen solas”, quizá tendríamos que proponernos menos, pero cumplir lo propuesto para fortalecer así nuestra confianza en nosotros mismos.

Sería interesante tener una cajita donde poner todos los años, en enero, los objetivos y proyectos que nos proponemos para ese año y revisarlos de cuando en cuando, para recordar aquellos en los que una vez pensamos y nunca más se supo… simplemente se quedaron allí, en el baúl de los recuerdos y valorar entonces qué impacto o significado podría haber tenido en nuestra vida si hubiésemos conseguido aquello y/o más aún, qué impacto o significado ha tenido en nuestra vida el no haberlo conseguido y por supuesto también para ver cuáles de ellos sí que hemos cumplido o conseguido y valorar ese resultado y FELICITARNOS POR ELLO.

Y este enero… ¿qué objetivos te has propuesto??

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Gala "Torreño del Año 2015"

Cynthia Cano, Carlos Fernández y Sergio Jornet, Torreños del Año.jpg
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